miércoles, 31 de marzo de 2010

Libros, artículos y Webs de consulta.




Libros:

  • Tizón, Rocio: Creer en lo increible: Verdades y mentiras sobre los juegos de rol. NOSOLOROL Ediciones. Madrid, 2007


  • Fanhunter S.L.: OutFan RPG Módulo Básico. Editorial Planeta-DeAgostini. Barcelona, 2002



Artículos:

  • Pérez Reverte, Arturo: Homo Ludens. Publicado en El Semanal de 26 de Junio de 1994



Webs:


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Conclusiones del estudio

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Muchas son las conclusiones sacadas de este estudio:



  • El tiempo libre es empleado de igual forma entre roleros y no roleros, predominando sobre todo el deporte.
  • Según las respuestas obtenidas, los participantes en el estudio no creen que los juegos de rol afecten a comportamientos tales como el rendimiento escolar o el nivel de tolerancia hacia los demás. Asimismo, la mayoría de los entrevistados no creen que los juegos de rol sen nocivos o peligrosos, ni que se puedan relacionar con comportamientos asociales. Sin embargo un mínimo porcentaje de la muestra estudiada si que los considera perniciosos, los psicólogos encargados del estudio creen que es por la percepción que tiene de los mismos a causa de la imagen pésima que de ellos se ha dado en los medios de comunicación.


  • Tanto roleros como no roleros prácticamente empatan hasta llegar al punto de retraimiento social donde las diferencias son tales entre no roleros, roleros y roleras que a partir de aquí se estudia por separado los tres grupos.
  • El retraimiento social / timidez entre no roleros y roleros varones eran muy parecido, sin embargo, se detecto que las roleras tenían una considerable reducción de la timidez al enfrentarse con ciertas situaciones sociales. Esto es positivo para el rol, lo curioso es que los roleros son de jugar más tiempo mientras que las roleras le dedican menos tiempo.



  • Por tanto, el estudio revelo con pruebas empíricas que no existía ninguna relación entre los jugadores de rol y las conductas asociales y peligrosas, si bien, como cualquier otra actividad, los juegos de rol eran también susceptibles de ser usados de manera incorrecta. Ante este echo el colegio de psicólogos hace unas recomendaciones:

1. Es interesante que en los juegos de rol se respeta la edad mínima para jugar, que oscila en los doce años. Esto no quiere decir que jugar antes sea peligroso, pero los psicólogos estiman que no es hasta esta edad cuando se adquiere una capacidad de abstracción necesaria para disfrutar plenamente de este tipo de juegos (el estudio lo ilustra con el ejemplo de que una persona que no sabe contar, difícilmente podrá jugar la parchís).

2. Los padres y educadores deberían acercarse a los juegos de rol para familiarizarse con ellos y de esta manera comprobar que no se trata de material peligroso, satánico, nocivo, o susceptible de causar trastornos mentales en sus hijos. De este acercamiento se desprendería una actitud más abierta y tolerante hacia este tipo de juegos, eliminando sus matices negativos, sus estereotipos y los tópicos que suelen circular en las noticias acerca de los mismos.

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Introducción del estudio


La alarma creada por los juegos de rol hace un tiempo fue tan grande que finalmente instancias oficiales decidieron intervenir para tranquilizar a la sociedad en general.
En primer lugar se trataba de valorar objetivamente las posibles diferencias en el área social y cognitiva que pudieran darse entre menores jugadores de rol y menores que no participaban en dichos juegos.

En segundo lugar, se pretendía comprobar si factores como la frecuencia con que se juega al rol, así como la intensidad y duración de las sesiones de juego pedían influir en el desarrollo social y cognitivo de los menores

Este estudio se encargo a dos psicólogos, Esteban Jodar, y Vecina Jiménez, que trabajaron ayudados por estudiantes de últimos curso de la carrera de psicología. La investigación se centro en una muestra compuesta por trescientos cuarenta y seis participantes. De entre ellos, doscientos cuarenta y tres eran estudiantes de tercero y cuarto de ESO de dos institutos de Alcobendas y Mostotes. Los restantes pertenecían a dos asociaciones de juegos de rol de la comunidad de Madrid.

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Opinión Personal



Creo que ha quedado bastante claro que el Rol no se lleva demasiado bien con los Medios de Comunicación. Es un hecho, negarlo solo supone una perdida de tiempo. Lamentablemente el rol solo es una victima más del trinomio desconocimiento-miedo-medios de comunicaión.

Esta bien dar información sobre un cruel asesinato, incluso hay un dicho muy conocido y usado menos de lo deseado que dice “rectificar es de sabios”. Reconozco que en el momento en que el rol golpeó a nuestra sociedad con escandalosos crímenes, yo solo había oído hablar de los juegos de rol de pasada, tenia instalado en mi ordenador el Baldur’s Gate II, un juego de rol para el ordenador con mecánica del juego de mesa de Advanced Dungeons & Dragons. ¿Significa esto que yo era rolero? Ni mucho menos. Siempre me atascaba en el mismo sitio y no fue hasta bien entrada en la edad del pollo, cuando un amigo me introdujo en una partida de Vampiro, que me di cuenta de cómo se jugaba al rol.

Mi actitud hasta ese momento de los juegos de rol era de completa neutralidad, pero en mi caso, conocer estos juegos no sólo me ha reportado un montón de amistades y experiencias incomparables, sino que también (como se dice en el apartado de educación) he desarrollado más aun mis aptitudes literarias y de estudio.
Puede sonar como muy dicho a posta, ya que defiendo los juegos de rol, pero es la cruda realidad. Hasta alguna profesora de lengua se quedó impresionada con algunas redacciones que día sí, día también, mandaba hacer en clase.

Pero no nos desviemos del tema, pese a que no comparto el descontento de algunas personas respecto a los juegos de rol, sí que entiendo sus preocupaciones. Sin entrar en el terreno del rol, podemos ver mal que nos pese, que somos una sociedad muy quisquillosa y criticona. Si la Selección Española de Fútbol gana unos pocos partidos seguidos... todos ponemos el grito en el cielo diciendo que es la mejor y ensalzando todas y cada una de sus virtudes. Pero cuando llega el partido de la derrota... todo es otra historia. Mi padre siempre dice que en España hay cuarenta millones de entrenadores de fútbol (razón no le falta) y somos los primeros en retractarnos de las alabanzas; los tachamos de malos y nos decimos que nunca ganaremos un mundial.

Otro ejemplo; el presidente Zapatero fue toda una revelación para buena parte de los españoles, todos nos alegramos de que trajese a los soldados de Irak y en el momento en que la crisis económica comenzaba mascarse en el ambiente no sobraron dedos que lo señalasen sin dudar de su culpa.

Pongámonos a rolear un poco, somos un padre o madre de unos 35 o 40 años, vivimos en 1994 y por primera vez oímos hablar de los juegos de rol a través de las noticias de telecinco: "Unos jóvenes continúan su partida de rol en las calles y matan a un hombre de 52 años." Todo muy trágico, muy terrible, tu podrías haber sido la víctima y los amigos de tus hijos los asesinos. El miedo empieza a calar hondo y ni tan siquiera se han dignado en explicar un poco en detalle lo que es un juego de rol. Apenas sabes que se tiran dados, se matan monstruos y los jugadores se hacen pasar por otras personas.

Pocos años después, casi o dentro ya del nuevo milenio, los telediarios vuelven a poner en letras bien grandes "ROL. Semana Santa Sevillana, el asesino de la katana…" y empiezas a perder el control. No lo dudas ni un momento y rebuscas en la habitación de tu hijo donde apenas entras ¿Qué hay allí? Probablemente encuentres unos libros de clase, o probablemente encuentres también unos libros donde hay extrañas cosas pintadas y puede que ponga Dungeons & Dragons. Sea cual sea de las dos situaciones, la semilla del miedo ya ha echado flor. Juegue o no al rol, es probable que no conozcas lo que hagan el o sus amigotes fuera de casa.
No ha sido dificil imaginar la escena, es lo que se llama ponerse en la piel de otro, algo que haces constantemente en un juego de rol. Pero esto no es fácil, no todo el mundo esta abierto a lo nuevo o lo desconocido, no todo el mundo sabe que la tele muchas veces manipula la información o ni tan siquiera la contrastan.

Con la ayuda de Internet, muchos roleros de todas partes del mundo comparten a diario datos para su partidas, dudas de los juegos o incluso juegan partidas a través de los foros o los chats… y sin matar a nadie.

El Warhammer, un juego de rol táctico con miniaturas, está muy extendido por todo el mundo. Hay tiendas dedicadas en exclusiva a la venta de las miniaturas y diferentes artículos para las mismas. Dichas tiendas cuantan con talleres donde pintarlas y jugar con ellas. E incluso algunos padres acompañan a sus hijos sin ningún temor a estos sitios, en alguno de los cuales se hecha a la gente hasta por soltar el más mínimo taco. A fin de cuentas, Warhammer esta socialmente aceptado porque hasta el momento, gracias a Dios, ningún jugador a cometido un delito de gravedad que los medios hayan asociado a su sana afición.

Al contrario que con el rol, que ha sido vinculado hasta con el satanismo.
Como dije varias líneas más arriba, yo no viví de lleno esa época tan tumultuosa del rol. Pero sí que la he recreado ahora a través de este trabajo y gracias a mis amigos roleros, lo cual ha hecho que me de cuenta de muchas cosas:

  • Ahora sé mejor que nunca cómo puedo compaginar los juegos de rol a las gymkhanas de los campamentos y hacer que sean más instructivas.
  • Pero lo mas importante es que ahora sé que antes de juzgar algo que no conozco lo mejor es informarse antes sobre el tema para poder opinar adecuadamente sobre él.


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martes, 30 de marzo de 2010

Aportación del rol a un buen estado de salud mental


Los psicólogos y los psiquiatras utilizan técnicas de juegos de rol en algunas terapias. Este tipo de juegos pueden ayudar a cambiar una actitud o a corregir comportamientos indeseables en los pacientes, a diferencia que para estos casos, la situación está más controlada y el profesional no introduce la aleatoriedad de los dados.

Según Jennifer Wilkes de la organización CAR-Pga (Comité para el Progreso de los juegos de rol) tras unas investigaciones, para encontrar si existe alguna correlación entre jugar a estos juegos y determinadas patologías, o efectos en la personalidad de los jugadores, en ninguno de estos estudios se encontró correlación alguna y llegaron a la conclusión de que los jugadores son un grupo de población completamente normal. Los resultados fueron los siguientes:

  • Los juegos de rol de fantasía sirvieron para ayudar a grupos de niños entre ocho y nueve años socialmente inadaptados y así desarrollasen habilidades de cooperación mutua.
  • Tras pasar un test de personalidad en jugadores habituales a este tipo de juegos, no se encontró ninguna desviación de la personalidad, con la posible excepción de un incremento en el factor Q1 (inclinación a la experimentación, liberal, librepensador)
  • Los resultados obtenidos de la investigación sobre el valor de los juegos de rol de fantasía como estrategia para desarrollar la escritura creativa de los niños, demuestran un desarrollo en alumnos de Primaria y Secundaria en la habilidad de escritura, vocabulario y organización de estructuras verbales. Incidentalmente se detecta un incremento de la socialización por parte de algunos estudiantes tímidos.


Se usaron cuestionarios y test de factores de la personalidad para evaluar a jugadores y a no jugadores, y no se encontraron diferencias, a excepción de una puntuación significativamente más alta entre los no jugadores de cierta tendencia al “psicotismo” (que se relaciona con la criminalidad). Sin embargo, este rasgo no se puede medir con total fiabilidad y su relación con el comportamiento criminal no está confirmada, así que no se puede extraer una conclusión acerca de los posibles beneficios de los juegos de rol. Los investigadores especulan que la persistente imagen negativa sobre estos juegos proviene de no haber oído nada sobre el juego aparte de las noticias alarmistas de la prensa.

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Aportación del rol a determinadas actitudes


Al desarrollo de la empatía y la tolerancia: mediante estos juegos se puede aprender a meterse en la piel de “otro” y empezar a plantearnos qué sienten los demás en situaciones que pueden sernos ajenas en un principio.
A la socialización: el Juego de Rol fomenta el apoyo mútuo y la relación en términos de igualdad. No se trata de juegos competitivos sino cooperativos.
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Beneficios del rol en la educación


El rol, en general, es fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Como sabemos, a la hora de aprender, la base de la calidad se basa en la utilidad práctica que se capta del conocimiento. El rol nos permite acceder al conocimiento de forma significativa, pues convierte en relevantes, informaciones que serían absurdas de otra manera evitando así el echo de estudiar por estudiar, o estudiar sin entender que objetivo se persigue en la vida real.

La práctica ocasional de estos juegos en forma de taller guiado por un equipo pedagógico adecuado, en determinadas materias de la educación secundaria como Geografía e Historia, sería muy útil para memorizar, ya que por ejemplo, no es lo mismo estudiar el funcionamiento del gobierno del Imperio Romano que “practicar” y “ser” un senador discutiendo la política de invasión de las Galias o el gobierno de las provincias. Y también resulta mucho más ameno y fácil que alumnos de primaria recuerden el nombre de determinada cadena montañosa o los afluentes de un río cuando tienes que atravesarlos para llegar a tu destino. La cuestión básica es aprender jugando y divirtiéndose y asimilar de esa manera materia que por fuerza tarda mucho en entrarnos en la mollera.

Hay tres materias que pueden destacar especialmente por su gran versatilidad en el rol: Historia, Cocimiento del Medio y Lengua Extranjera.

  • Historia: su aplicación esta mucho más centrada en los curso de secundaria, ya que se puede hacer mucho hincapié en temas relacionados con una determinada época histórica como política, entorno social, tecnología… además de que la introducción de fechas y nombres de relevancia siempre será mucho mayor.
  • Conocimiento de Medio: este es el apartado que más importancia cobra en la educación primaria dentro de un juego de rol, ya que los leves detalles históricos, la fauna y la geografía básica a la que tanta importancia se le da son de lo más fácil de incluir dentro de un juego de rol.
  • Lengua extranjera: mandar a los alumnos jugadores a un país extranjero es la alternativa más fácil para forzar a los alumnos a interactuar en el idioma en cuestión. Para alumnos de primaria puede ser relativamente difícil hablar en una segunda lengua pero la inclusión de diferentes términos de dicha lengua van haciendo mella poco apoco en la memoria del alumno que posteriormente los utilizara en la materia en cuestión.

Adentrándonos en la Educación Secundaria, el uso continuo de cálculos para averiguar el resultado de las acciones (las tiradas de dado se modifican en muchas ocasiones según varíe la metodología de dichas acciones) puede ayudar a mejorar el empleo del cálculo mental. Este hecho también puede aplicarse en la Educación Primaria, pero, obviamente, con cálculos menos complejos que los que pueden darse en el caso de la secundaria. Asimismo, cuando se organizan los datos para resolver el entramado de la partida, buscando información, tomando notas, elaborando esquemas de actuación y llevándolos a la práctica, favorecen muchos de los procesos imprescindibles a la hora de aprender y de llevar a cabo las síntesis y apuntes de sus respectivas materias ya que los alumnos irán desarrollando sin darse cuenta, métodos propios de estudio así como para la toma de apuntes y de realización de síntesis.

Otra gran aportación de estos juegos para beneficiar el desarrollo educativo, es la grandísima promoción de la lectura como medio lúdico y recreativo, lo que a la larga favorece la creación de hábitos que nos ayudarán a superar muchas de las dificultades que surgen en los estudios como consecuencia de una deficiente lectura comprensiva, por falta de motivación.

Otro aspecto que ayuda a desarrollar los juegos de rol es la gran riqueza expresiva. Con estos juegos se desarrolla una gran riqueza de vocabulario, otro gran déficit que suele ser origen del fracaso escolar.

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Los siete mitos del rol

LOS SIETE MITOS DEL ROL

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1) El jugador y el personaje son la misma persona.


En contra de este mito se decir que todas las acciones que ejecuta el personaje son imaginarias y no existen en el mundo real. Posiblemente, este es el error más común sobre los juegos de rol.

2) Los juegos de rol enseñan a los jugadores cómo lanzar hechizos.

La magia que se usa en los juegos de rol es enteramente una simulación. Existe sólo en el mundo del juego y no trasciende al comportamiento habitual.

3) En el juego de rol hay ganadores y perdedores.

A diferencia de otros tipos de juegos, los juegos de rol no tienen normalmente ganadores o perdedores claramente definidos. En lugar de eso son un trabajo en equipo.

4) Los juegos de rol ensalzan la violencia.

Aunque el combate existe en la mayoría de estos juegos, nunca se presenta como la respuesta a todo.

5) Los juegos de rol inducen a comportamientos obsesivos.

Este mito se debería tratar como un pasatiempo que tiene el potencial de hacer lo que pretende: hacer que pase el tiempo de forma agradable. La responsabilidad personal y la madurez son lo que aquí importa. Jugar al rol no es una afición más obsesiva que cualquier otra, simplemente involucra más a la inteligencia que la mayoría de los hobbies.

6) Los juegos de rol convierten a la gente en criminales.

Esta es una idea absurda porque en los crímenes cometidos “por los juegos” existen muchos factores psicológicos de fondo.

7) Los juegos de rol inducen al suicidio.

El Centro para el Control de Enfermedades, el departamento de Suiciología y la Universidad Albert Einstein tienen otra opinión al respecto. Tras una investigación exhaustiva de los juegos de rol estas tres instituciones no han encontrado conexión entre los juegos y el suicidio. De hecho, y de acuerdo con sus propias cifras, la tasa de suicidio entre las personas que juegan a juegos de rol es mucho menor que la media de otros grupos.


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Ese Peligroso Mundo del Rol

Tengo un amigo que se preocupa por mí, pero con total sinceridad, el pobre es un tipo muy bien intencionado y con una ejemplar conducta convenientemente socializada. Este amigo mío, que si se pierde los nodos de Urdaci, es porque estaba viendo los de Antena 3, vino a mí escandalizado:

  • El otro día estuve en tu casa, tú no estabas, y vi algo que me tiene francamente preocupado - se dirigió a mí con su paternal mano sobre mi hombro.
  • ¿Qué viste?
  • No te hagas el tonto. Lo he visto.


Me miró fijamente, esperando una confesión. La seriedad de su semblante era mayor a la que me había tenido que acostumbrar desde que se dejó el bigote y se peinó el flequillo hacia la derecha. Más incómodo por el silencio y, por qué no decirlo, por el hecho de que me estubieran clavando la mirada sin pestañear durante más tiempo de lo que aconsejaría cualquier oculista, insistí:

  • En serio, ¿Qué coño viste?
  • Un juego de rol, lo he visto, se te había olvidado guardarlo. Estaba sobre la mesa.
  • Era eso... – evité reírme en ese momento porque veía venir por dónde iban los tiros - te refieres a mi juego de rol.
  • Sé sincero, ¿Tú juegas al rol?
  • Sí, juego.
  • ¿Y lo saben en tu casa?
  • Lo intuyen.
  • Tienes que dejarlo ya. ¿Has visto la tele?


En ese momento me vino a la cabeza aquella noticia que estuvo pululando por ciertos canales de desinformación. Unos depravados habían intentado cortarle el dedo a una chiquilla. En la noticia llegaban a decir que los sospechosos jugaban al rol en lugares ocultos y que aquel acto vandálico formaba parte del juego de rol, que era una especie de trofeo.

  • Lo cierto es que cada vez veo menos la tele, está llena de basura.
  • Yo sólo veo los documentales de la dos – sí, claro - y los telediarios para mantenerme informado.
  • Pues si lo que quieres es informarte, olvida los telediarios, los periodistas de hoy en día no están al servicio de la información, sino al de la manipulación.
  • Exageras.
  • ¿Quieres estar informado de lo que es un juego de rol? Pues no te voy a pedir que te leas un libro, te voy a invitar a casa de unos amigos y, si quieres, juegas con nosotros o simplemente observa.
  • De acuerdo – me respondió desconfiado - pero que conste que unos amigos míos que tengo sabrán en todo momento en dónde me encuentro.


Llegó el día de la partida. Ahí estaban mis amigos, sentados alrededor de una mesa, con una taza de té enfrente de ellos y unas galletas. Le sonrieron.

  • ¿Quieres jugar? – Dijo Vito, el director de juego - puedo darte un personaje predefinido...
  • No, gracias, sólo estoy aquí para observar.
  • Como quieras... Mira, te presentaré la peña, éste de aquí es Goyo, llevará un mercenario en la Tierra Media; este otro se llama Sergio y hará de un elfo mago; Pedro, el que está a mi derecha, tendrá un elfo que es un noble; Luis, el que ves con un escudo del Sevilla, hará de jinete de Rockham; Germán será un montaraz y yo, un corsario.


La respuesta de mi amigo fue un gesto de desconfianza.
La tarde fue lo que cualquier rolero ya sabe, una partida de personajes se enfrenta a una serie de problemas propuestos por el director del juego; los dados y nuestra imaginación actuando en equipo, consiguen, al menos, pasar una agradable tarde sentados alrededor de una mesa, hablando, riendo y compartiendo alguna cervecilla o algunas patatitas.

A la salida le pregunté:

  • ¿Te parecemos peligrosos?
  • No, por ahora no, pero esto no me parece muy normal. Es decir, os ponéis a decir que matáis a gente y les cortáis la cabeza. De ahí a hacerlo, no sé qué queda...
  • ¿Qué es lo normal para ti?
  • Pues, no sé, el fútbol, por ejemplo. Tendrías que venir un día conmigo al campo. Mira por dónde, esta semana viene el mejor equipo del mundo a jugar, yo tengo unos amiguetes que son de ahí, vente y verás lo que es pasarlo bien.


Dada la buena intención que había puesto mi amigo, opté por acompañarle.
Llegado el día, me encontré primero que había que pagar la entrada, 20 euros la más barata. Empezamos bien.
Mi amigo se acercó a unas quince personas, todas con la cabeza rapada, bufandas con hachas, banderas con esvásticas y camisetas del Real Madrid. Tras una serie de saludos y botes de rigor cantando “este partido, lo vamos a ganar”, se percataron de mi presencia.

  • ¿Quién es ése?
  • Es un colega que nunca ha ido al fútbol.
  • ¿No será maricón?


Saludé cordialmente con la mano y la más inofensiva sonrisa que podía mostrar, sin enseñar los dientes, claro, para no mostrar signo alguno de amenaza.

Subimos al estadio y, tras unos empujones, apretones, nos situamos en el centro de una barrera policial, en un limitado espacio en el que juraría que no cabría físicamente la gente que allí había.

Comenzó el partido.

Tras unos minutos de rigor, con peloteo de una a otra parte, un delantero corre con la pelota, le da un codazo a un defensa y se escapa por velocidad hasta que un defensa le pega una patada en la rodilla. El delantero llora en el césped. Los amigos de mi amigo gritan cosas ininteligibles. Alzan las manos violentamente, en una ocasión recibo un golpe en la oreja. Los policías empiezan a mirar nuestra zona porque, no sé cómo, parece que alguien ha hecho una hoguera o algo así por delante.
Los defensas de un equipo están a punto de liarse a tortas con los delanteros del otro.

  • Árbitro cabrón, hijo de puta. – grita mi amigo.
  • Habría que rajarle el cuello – responde su amigo.
  • Ya nos desquitaremos – grita el gigante que está detrás mío y que me da mucho miedo.


El partido continúa. No ha pasado gran cosa. Llega el descanso y cada uno saca un bocadillo y todavía no han terminado de comérselo cuando comienza la parte final.
Hay más de lo mismo. Un jugador de un equipo se escapa de dos tipos con unos regates.

  • Ese tío no tiene que llegar al área, rómpele la pierna, hijo de puta.


Dice el que está detrás mío, en todo este tiempo, cada vez que ha dicho “hijo de puta” me ha decorado la nuca con deliciosas migas con saliva. No me giro a decirle nada porque en estos momentos estoy muy ocupado en que no me dé un infarto.

Finalmente, un defensa se tira para hacerle daño en la pierna al de los regates y éste cae y se lo tienen que llevar en camilla. En fin.
En una jugada que no pude ver muy bien porque sucedió en el otro lado del campo, alguien mete un gol, sí veo que lo celebra haciendo el corte de manga y tocándose los genitales. Me doy cuenta de que ese tipo sale en anuncios de la tele que mi sobrina de once años tiene un póster suyo colgado en la pared y mi sobrino pidió su camiseta para su cumpleaños.

El de atrás, en vez de alegrarse de que su equipo hubiera metido un gol, grita con un tono preocupantemente enfadado, con su cuello lleno de venas hinchadas, la cara colorada, la boca desencajada y una mirada que asustaría al pit bull de mi vecino.

  • Gooooooool. Chupádmela cabroneeeeeeeeeeees.


Gracias a Dios, termina el partido. Los amigos de mis amigos van a ir a celebrarlo a una plaza y a “cascar a la morralla”.

  • ¿Te ha gustado? – me pregunta mi amigo que no parece haberse dado cuenta de nada.
  • Bueno... Esto no me parece muy normal. Es decir, os ponéis a decir que matáis a gente y que les rajáis los cuellos. Entiendo porqué el fútbol provoca más muertes y actos de vandalismo en un año que el rol en diez, lo que no entiendo por qué los servicios de desinformación fomentan esta masificación irreflexiva de personas.
  • ¿Tú has seguido la trayectoria de un equipo, con sus goles, su posición en la tabla, sus triunfos?
  • No.
  • Entonces ya entiendo por qué no te gusta el fútbol, no puedes comprender lo que es sentir como tuyas las alegrías del equipo al que le has cogido cariño...
  • ¿Y tú has leído alguna vez un libro por propia voluntad?
  • No.
  • Entonces ya entiendo por qué no te gusta el rol, no puedes comprender lo que es sentir como tuyas las aventuras de los héroes a los que les has cogido cariño...


Texto de Francisco Corbacho.
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lunes, 29 de marzo de 2010

Los Estereotipos y el Rol

Es muy habitual, que cuando empiezas a leer el manual básico de un juego de rol te encuentres con una definición de lo más formal acerca de estos juegos, no obstante, el mundo esta lleno de excepciones, aquí traigo una de mis favoritas desde el manual de OutFan, un juego de rol más en la línea de la parodia que de lo serio:

Hay tantas versiones (tanto positivas como negativas) sobre que es un juego de rol que nos hemos tirado a la calle para preguntar a distintos grupos sociales, relacionados de alguna manera con el rol, sobre esta cuestión tan peliaguda. Los resultados han sido estos:

Jugadores:
Es una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida, tío. Joder, es que en ningún otro sitio juego puedes cargar a una peña de orcos con un hacha a dos manos +2… o soltar frase como “pues… me chusco a la elfa” o “cae la mano de Dios y…” Juas, juas, juas.

Padres:
La verdad es que no entiendo como pueden estar siete horas encerrados en una habitación de 3x3 tirando daditos y gritando sandeces… al menos se ríen, pero seguro que es por las drogas. Y es que el país esta muy mal. Cuando yo tenía su edad, ya hacía cuatro años que trabajaba…

Psicólogos (en su mayoría):
El rol es una forma de entretenimiento y expresión como cualquier otro. Permite desarrollar no sólo la imaginación sino también el espíritu de equipo necesario para integrarse en la sociedad actual. Además, la mayoría de estos juegos presentan unos estereotipos de legalidad, justicia y bondad muy necesarios en esta convulsa época dominada por el miedo al terrorismo y la competividad exacerbada.

Ciertos psicólogos televisivos:
Los juegos de rol son una forma de evasión propia de mentes infantiloides e inmaduras. ¿Quién puede pensar que ser un bárbaro o un ladrón son prototipos de conducta aceptables en el marco de una sociedad democrática y libre? El elemento conocido como master es peor aun, ya que utiliza los jugadores como conejillos de indias para sus enfermizas tendencias sádicas.

Director teatral:
Personalmente, nunca he jugado a juegos de rol, pero se que muchos de mis alumnos los utilizan para mejorar sus dotes de interpretación. Si se utilizan correctamente pueden ser de gran utilidad para abrir la mente y ponerse en la piel de otras personas.

Delegación del gobierno:
Los juegos de rol son una herramienta de captación de adolescentes por parte de sectas diabolistas con tendencias anarquistas. Son elementos marginales que quieren minar la moral y la decencia de nuestro país. Les estamos vigilando.

Según el dibujante con menos talento y más suerte de este país (al creador del universo del juego):
Pizzas, migas, cenizas, manchas de Coca-Cola, restos de goma, puntas de lápiz, papeles arrugados, patatas fritas, dados debajo del sofá, manchones de dedos en la pared, pausas para ver el partido, “acaba ya que va a cerrar el metro”, “no mamá, no estamos haciendo nada malo; los oyes gritar por teléfono porque han acorralado a un malkavian y van a interrogarle”, “ahí no que es la habitación de mis padres”, apagad eso de una vez, ¿hemos venido a jugar o a ver la MTV?”, “no lo entiendo, es que es mi primera partida”… acción, pasión, aventura, ¿Qué mas puede pedir un chico normal?

Autores de juegos de rol:
¿Qué quieres que te diga? Es una manera de sacar dinero haciendo algo que nos divierte… y de paso intentar ser famoso.

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domingo, 28 de marzo de 2010

Homo Ludens

Texto de Arturo Pérez-Reverte.





Era de esperar. Tras la atrocidad de esas malas bestias que confundieron los límites de la realidad con los de su siniestra psicopatía, todos los demagogos profesionales de este país se han apresurado a rasgarse las vestiduras y poner el grito en el cielo. Así que no estaría de más colocar las cosas en su sitio, porque aquí hay demasiado sociólogo barato y demasiados bocazas largando a humo de pajas. Un asunto es que dos cerdos con navaja acuchillen a un pobre hombre creyéndose héroes de un juego imaginario donde confunden realidad y ficción, y otro muy distinto que los juegos de rol en su totalidad sean perniciosos y deban ser abolidos, como sugieren algunos histéricos cruzados de la causa, de esos que a veces hacen tantos aspavientos y proponen soluciones tan drásticas que uno no tiene más remedio que preguntarse si, como los fanáticos conversos de la última media hora, no tendrán ellos también roles que hacerse perdonar. Vaya por delante -uno conoce a sus clásicos- que el arriba firmante no practica juegos de rol. Apañado iba metiéndome en este jardín, de probarse lo contrario. Sin embargo uno procura estar al corriente, más que nada para saber después de lo que habla. Por eso sé que existe gran variedad; desde los de acción a los de inteligencia, desde los infantiles a los bélicos, y buena parte se mueve en torno a la historia y la ciencia-ficción como Dune, El señor de los anillos, Feudal y otros. Los hay violentos, en efecto. Pero ni todos son violentos ni todos incorporan extremos que vayan más allá de los textos literarios o históricos en que se basan, como cuando incluyen batallas o duelos. Otros, con búsqueda de tesoros, investigaciones o aventuras, son pacíficos e inofensivos. Pero, de creer a quienes, incluso, han pedido al ministerio de Cultura que tome cartas en el asunto -lo que ya es el colmo de la gilipollez-, uno creería que los juegos de rol son un vivero de nazis, de racistas, una escuela de asesinos y un semillero de psicópatas. Y a ver si nos aclaramos. Porque además de homo sapiens y homo faber, el hombre es también, y sobre todo, homo ludens. En ese ámbito, el juego es tan viejo como el ser humano, y lo jugamos, conscientemente o no, desde que somos niños. El juego de rol como tal, avanzado, consiste en un universo alternativo creado por la imaginación, donde la inteligencia, la inventiva, la capacidad de improvisación, son fundamentales. Los juegos de rol bien planteados y dirigidos estimulan, educan y permiten ejercitar facultades que en la vida real quedan coartadas u oprimidas por el entorno y las circunstancias. La práctica de los juegos de rol proporciona a menudo aprendizaje, destreza, y una legítima evasión muy parecida a la felicidad.

Conozco a un grupo de jóvenes liberales, inteligentes, que practica un divertido juego de rol en Cataluña llamado las Relaciones Peligrosas, basado en la Francia de los mosqueteros, y que cada mes publica un boletín con los datos históricos reales o ficticios, los duelos, las intrigas de la corte. El grupo se ha convertido en una red de auténticos expertos sobre el siglo XVII en Europa, juega con gran talento y sentido del humor, y convierte un pasatiempo inofensivo y emocionante en un alarde amenidad, cultura y buen gusto. Meter a ese medio centenar de estudiantes que no se resignan a la mediocre rutina de la tele y los videojuegos en la olla común de los nazis y los psicópatas me parece una ligereza, una atrocidad y una injusticia.

Naturalmente, no todos los juegos de rol son iguales. Del mismo modo que un científico loco a sueldo de un salvapatrias cualquiera puede crear en un laboratorio, por ejemplo, el virus del SIDA para eliminar negros y maricones, un juego de rol planeado por mentes enfermas o por varios hijos de la gran puta pude terminar como el rosario de la aurora. Pero ni por eso la ciencia es mala, ni todos los científicos están locos, o son unos malvados, ni todo juego de rol es pernicioso, ni todos sus jugadores son psicópatas en potencia.

Cada uno proyecta lo que es en lo que hace, y aunque un asesino idee un juego perverso, el mal no es imputable al hecho de jugar, sino a la mente que deforma ese hecho, lo corrompe y lo pervierte. Además, hay por ahí mucha más gente jugando a rol de la que pensamos. Sin ir más lejos, hace nada, un reciente ministro de Hacienda con patente de corso inventó un bonito juego de rol titulado: El enanito del bosque en el país del pelotazo, y algunos se lo tomaron tan en serio que aún respiramos por el agujero de las puñaladas. Con ese jueguecito sí que habría alucinado Tolkien.
En colores.

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sábado, 20 de marzo de 2010

Los sucesos más sonados

Normalmente, los casos más raros con cosas relativamente desconocidas solemos encontrarlos en los EE.UU. pero esta vez nos centraremos especialmente en nuestro humilde país y sus cruces con el mundo del rol:

El crimen del Rol:
Javier Rosedo y Félix Martín, jugadores asiduos de rol, deciden salir de “cacería” en busca de una presa humana. De madrugada, asesinan de varias puñaladas a Carlos Moreno, un hombre de 52 años de edad cuyo único crimen fue estar en el momento y lugar inadecuados, esperando un autobús al que nunca se subiría.
Los medios se cebaron indiscriminadamente con el rol, dándole un trato tremendamente peyorativo. El resumen de la sentencia del caso ni tan siquiera menciona el rol:

El TS desestima el rec. de casación interpuesto por los procesados, condenados como autores de un delito de asesinato alevoso, con la concurrencia de la agravante de ensañamiento; de un delito de robo con intimidación y de otro de conspiración para el asesinato. Entre otros pronunciamientos, y en relación a la agravante de alesovía, aprecia la Sala la modalidad sorpresiva, en cuanto que los recurrentes ejecutaron la agresión de modo súbito e inesperado, aprovechando que su víctima se encontraba en posición poco propicia para la defensa y no se podía imaginar tan terrible agresión cuando había atendido la petición de dinero realizada por los agresores, produciéndose una situación que eliminaba todo riesgo que pudiera proceder de una posible reacción defensiva que pudiera hacer el ofendido.


El caso de la mutilación de perros:
Un joven entró en una perrera y serró las patas a quince perros. La respuesta de los medios: grupos satánicos, cultos oscuros y el rol.
Lo que realmente paso: un joven esquizofrénico entro en la perrera y cometió la atrocidad.
La policía desestimo las hipótesis del rol nada mas comenzar las investigaciones, sin embargo, los medios de comunicación no debieron de enterarse.


Disturbios en la Semana Santa Sevillana:
El 2000 fue un caos para las procesiones sevillanas, muchos disturbios provocaron que fuesen el foco de atención de toda España y rápidamente se especuló con que los roleros fuesen los responsables.
Lo único que se sabe con exactitud es que dichos disturbios coincidieron con el estreno de la película española "Nadie conoce a Nadie", que trata el mundo del rol de manera oscura, y a la que se acusó de haber fomentado los hechos que tuvieron lugar aquel fatídico viernes en la semana santa sevillana, ya que el argumento de la pelicula bien podría definirse como: “Psicópata inicia un truculento juego de rol en plena Semana Santa Sevillana causando multitud de crímenes y disturbios”. La película esta basada en un libro de Jesús Bonilla.


Dos menores asesinan a una adolescente en San Fernando de Cádiz:
Dos chicas de menos de dieciocho años asesinaron a sangre fría a una tercera para vivir nuevas experiencias. Los medios de comunicación volvieron a estar muy hábiles dándole al rol lo que no es suyo. Las jóvenes declararon ante el juez no tener relación ni con el rol ni con las sectas satánicas. Lo que si es cierto es que admiraban al asesino de la katana, del que hablaré a continuación.


El asesino de la katana:
José Rabadán, protagoniza un escandaloso suceso pues es el autor del asesinato de sus padres y su hermana con síndrome de Down.
José, era una gran aficionado al videojuego Final Fantasy VIII, tanto que imitaba al protagonista del mismos hasta en el peinado y así lo mostraron los periódicos con fotografías del homicida y del personaje para dejarlo bien claro.
El juego en cuestión tiene varios elementos en común con el rol pero el psiquiatra que realizo el examen de salud mental del Joven fue quien dio un poco de luz al caso declarando: “el menor padece un cuadro de psicosis epiléptica idiopática, que se acompañó de un estado crepuscular en el que se desencadenó una crisis de automatismo orgánico sin posibilidad de control, dando lugar a un homicidio múltiple, inmotivado e incomprensible”.
Lo cual significa traduciendo del argot médico, que la causa de parricidio se debió al estado de salud mental de José Rabadán unido a su epilepsia (circunstancia que ningún medio de comunicación comentó). De hecho, la sentencia, no mencionaba nada sobre videojuegos ni sobre los juegos de rol.


El asesino de la Baraja
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Este asesino se caracterizaba por dejar una carta de la baraja española junto a su victima y rápidamente salieron hipótesis dado que hay un juego de rol que tiene como peculiaridad que en lugar de usar dados, usa una baraja de cartas.
La teoría del rol se volvió a dar la mano con el satanismo, pero rápidamente, El castillo de Falkenstein, nombre del juego de rol que se juega con cartas se desmarcó de las hipótesis ya que se juega concretamente con una baraja de cartas francesa y no una baraja española.

domingo, 14 de marzo de 2010

Los medios de Comunicación


El mito que acusa directamente a los juegos de rol de convertir a jóvenes normales en asesinos, en hacerles cometer homicidios que no se hubieran cometido nuca de no haber tomado parte en dicho juego es grande y en su día estuvo mucho mas extendido de lo que está ahora. A diferencia de otros tópicos, influidos por el desconocimiento, este hay evidencias desoladoras. Muchos de los casos que comentaremos en el siguiente apartado han llegado a ser el pistoletazo de salida para una especie de “caza de brujas” contra el rol.

Sin duda, los medios de comunicación son un factor innegable a la hora de configurar la opinión pública de una sociedad. Ellos son el espejo mediante el cual conocemos la realidad que nos rodea. El papel que desempeñan los medios ha sido estudiado hasta la saciedad, por lo que no merece la pena insistir en su importancia más de lo necesario.

El problema viene cuando la información que nos proporcionan es incorrecta, tendenciosa, o esta manipulada en beneficio de unos interese. En ese caso, la sociedad recibe una imagen distorsionada de lo que ocurre en la realidad, y las opiniones que se forman al respecto son erróneas o se basan en el desconocimiento.

En el caso de los juegos de rol, esta desinformación se ha hecho todavía más evidente, y apresar que las circunstancias niegan en la mayoría de los casos, la vinculación de estas actividades con crímenes de toda índole, sigue habiendo periodistas (especialmente entre la prensa amarilla) que se llevan las manos a la cabeza en cuanto se mencionan los juegos de rol.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Los juegos de rol

¿Qué es un juego de rol?
Es un juego social y cooperativo en el que, siguiendo unas reglas, los participantes crean y comparten una historia en un mundo imaginario. En él, como en una obra de teatro improvisada, los jugadores describen e interpretan a unos personajes.

¿Podría poner un ejemplo?
Imagínese interpretando el papel de un avezado aventurero en busca de la fórmula de la eterna juventud. Ha conseguido encontrar el secreto de la poción mágica dentro de una caverna en la jungla de Colombia. Junto a dos compañeros, un bibliotecario que jamás había visto una planta exótica a no ser en uno de los dibujos de los preciados volúmenes de la Universidad de Miskatonic y un piloto de pruebas expulsado de Estados Unidos, tiene en sus manos el vegetal por el que un millonario loco le pagará una fortuna...
Al salir de la caverna, el bibliotecario tropieza y monta un escándalo de cuidado. Los nativos se dan cuenta de que alguien extraño ha profanado el templo de su dios. Gritos y flechas le confunden, pero no lo suficiente como para no echar a correr... Tras una persecución agobiante, aparta una rama para ver, espantado, que delante tiene un precipicio... y que varios indígenas con cara de pocos amigos observan esa plantita que tiene en la mano... ¿Qué haría usted?
Este historia puede tener un final u otro dependiendo de sus decisiones y de las reglas de un juego de rol.

¿Se trata pues en esencia de un libro-juego?
En esencia sí, pero los juegos de rol permiten más cosas que las páginas de una novela, por muchas opciones que esta pueda dar de lectura.
Ocurre lo mismo con los juegos de ordenador, donde muchas veces no es posible reaccionar como uno cree que lo haría su personaje.
Es decir, las respuestas están estereotipadas. Por ejemplo, al encontrarse con la pregunta "¿Qué haces ahora?" en un "libro juego" el lector puede encontrarse dos alternativas:
"Si decides sacar la espada e intentar matar al malvado mago, lanza dos dados de 6 caras; si sale más de 8 ve a la página 123. De lo contrario ve a la 156.
Si por el contrario prefieres olvidarte del mago y dirigirte a matar el guerrero enemigo, tira dos dados de 6 caras; si sale más de 5 ve a la página 115; de lo contrario, ve a la página 85."
Y quizás quien lea esto piense: "pero si mi personaje es un cobarde galopante... ¿no puede sencillamente huir?" o si es un poco más diplomático piense "¿y no puedo sencillamente dialogar con el mago enemigo que hablando se entiende la gente?".
En los juegos de rol, sin embargo, al tratarse de un juego social entre personas basado en el diálogo, la creatividad posible es mucho mayor y hay muchas más opciones.

¿Cómo se juega a rol?
Jugar a rol es bien sencillo. Sólo hay que reunirse con unos amigos y decidir a qué juego se va a jugar. Uno de los amigos hace de Narrador o Director de Juego, que es el encargado de imaginar un argumento. Los demás crean unos personajes y apuntan sus datos en la hoja de personaje. Con eso ya se está listos para empezar. El Narrador cuenta en qué lugar se desarrolla la historia, y describe los personajes con los que los jugadores se van encontrando. El resto de los jugadores representan lo que harían sus personajes en la situación, que puede consistir en explorar un planeta lejano o enfrentarse al vampiro que tiene atemorizada a toda la ciudad. Dependiendo de las decisiones que tomen los jugadores, los personajes culminarán sus objetivos con éxito o no.

¿Qué hace falta para jugar?
Imaginación. A partir de ahí, un manual (el "básico") del juego que se vaya a jugar. Se puede elegir también entre una variedad de aventuras y ayudas de juego (los "suplementos"), que no son imprescindibles. Los dados, de cuatro, seis, ocho, diez, doce, veinte, y en ocasiones hasta de treinta y cien caras, sirven para determinar si al personaje le acompaña la suerte. También se usan a menudo mapas, para seguir las andanzas de los héroes a través de los mundos imaginarios del juego.
Para saber cómo se juega, lo mejor es acercarse a algún club de rol ya establecido y ver alguna partida o hablar con alguien que se sepa que juegue con su grupo de amigos. Así se encuentra gente con la que jugar y se puede hacer uno una idea del tipo de ambientación que quiere probar.

¿Cuánto puede durar una partida?
Una partida suele dividirse en varios "trozos" que se juegan en días diferentes cuando a los jugadores les venga bien. Estos "trozos" o sesiones pueden durar tanto como los jugadores quieran. Lo habitual está en torno a lo que dura una película larga (alrededor de tres horas y media).

¿Qué tipos de juegos de rol hay?
La clasificación más básica es la que los divide en mesa y en vivo. Lo explicado hasta ahora (menos en la pregunta anterior) corresponde a los juegos de rol de mesa.
En los juegos de rol en vivo se realiza una interpretación más cercana a la obra de teatro de los personajes. Profundizando en esta comparación:
Un actor suele leerse una obra en silencio para aprendérsela, que es lo que equivaldría a la lectura de los manuales y hacer la ficha del personaje.
También puede ensayar en su casa con algunos colegas, sentados alrededor de una mesa con copias del libreto encima de ésta. Esto es lo que equivaldría a una partida de rol de mesa.
Finalmente también puede actuar sobre un escenario y decorado moviéndose, gesticulando y en general fingiendo o simulando lo que marca su papel.
Esto es lo que se correspondería con los juegos de rol en vivo, donde los jugadores se visten como sus personajes (igual que hacen los actores, para interpretarlos mejor) y actúan en todo el sentido de la palabra, moviéndose como lo harían sus personajes, como si fuera una obra de teatro.
En esta ultima época están tomando gran relevancia juegos de estrategia con miniaturas como Warhammer y como nos, los incombustibles juegos de ordenador donde el más conocido y jugado a día de hoy es World Of Warcraft, el cual ya tiene tanto juego de miniaturas como juego de rol de mesa.

¿Qué pasa si un jugador comete un acto delictivo?
Pues que se convierte en delincuente, la policía lo atrapa, lo juzgan y va a la cárcel.
El que alguien cometa un delito es independiente de las formas de ocio que practique y no se pueden imputar las acciones individuales de un delincuente a aficiones inofensivas.

En los juegos de rol en vivo, ¿Hay peligros de sufrir lesiones para los jugadores o el resto de personas que pueda haber por la zona?
No hay peligros especiales. Uno puede, claro está, resbalarse y caerse, pero para evitar que se produzcan lesiones o se moleste a la gente que haya por la zona, los juegos de rol en vivo tienen unas normas muy estrictas, de las que las más importantes son las siguientes:
-No realizar sobre otros jugadores actos hostiles o violentos.
-No está permitido llevar armas reales o simuladas. Si algún jugador desea llevar un arma como parte de su disfraz deberá limitarse a llevar un arma de juguete (y por lo tanto completamente inofensiva) que sea inmediatamente reconocida como tal por cualquiera que la vea. Aun así son pocos actualmente los juegos de rol en vivo que siquiera permiten llevar tales juguetes, optando en la mayoría de los casos por que los jugadores lleven únicamente una tarjeta indicando las características del arma que en la historia lleva su personaje.
-No debe existir peligro físico ni para los participantes ni para personas ajenas a la partida.
-Respetar el mobiliario urbano, el entorno natural o el inmueble donde se realiza la partida.
-No correr.
-No gritar.
-No molestar a personas ajenas al juego.
-Jugar en zonas de poco tránsito para evitar molestar a los viandantes.

¿Se puede jugar a rol con cualquier edad?
Sí. De hecho, los juegos de rol son algo natural. Cuando un niño juega a "policías y ladrones" en cierto modo está jugando a rol, adoptando el papel del personaje que le ha tocado. Cualquier juego en el que alguien adopta un papel y decide lo que haría su personaje es básicamente un juego de rol.
En cuanto a los juegos de rol con reglamento establecido, el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid recomienda: "los juegos de rol deberían empezar a ser practicados a partir de los 12 años, no porque antes supongan un peligro, sino porque la complejidad de sus múltiples características no los hacen accesibles a niños de menor edad (del mismo modo que no pueden jugar al parchís los niños que no saben contar)."
En cuanto a la edad máxima para jugar, no existe. Una de las mejores cosas de los juegos de rol es que es una afición que madura con el jugador.

¿Hay juegos de rol más adecuados para unas edades que para otras?
Sí. Como con cualquier juego u obra de ficción, son más apropiados para unas edades que para otras. Sin embargo, si a un padre le interesa saber qué juego es más apropiado para su hijo, lo más recomendable es que pregunte al librero de rol más cercano. No sólo estará seguramente familiarizado con las temáticas de los juegos (y por lo tanto tendrá un cierto conocimiento de lo que están vendiendo para poder aconsejarle) sino que además, como a cualquier tendero, le interesará que el cliente se quede satisfecho con lo que le ha recomendado y vuelva a comprarle, con lo que será un buen guía para encontrar la temática más adecuada para su compra.

¿Cómo nacieron los juegos de rol?
Con el juego Dungeons & Dragons (Dragones y Mazmorras), que fue ideado en Wisconsin, Estados Unidos en el 1974 por Gary Gigax, de profesión zapatero, y su amigo Dave Arneson.
Ese juego no se parecía a nada que se hubiera visto anteriormente. Los jugadores no se limitaban a mover una ficha sobre un tablero. En lugar de eso, llevaban a un personaje, que podía ser un valeroso guerrero, un misterioso hechicero, un habilidoso ladrón o un orgulloso elfo. En lugar de tablero, los personajes se movían en catacumbas y tumbas olvidadas, donde les esperaban monstruos y trampas, pero también fabulosos tesoros. Como no podía ser de otra forma, el juego tuvo un éxito arrollador: habían nacido los juegos de rol.

¿Sobre qué temas pueden girar las historias?
La mayoría de los juegos de rol tienden a estar dentro de los géneros de la fantasía medieval, la ciencia ficción o el horror. No obstante, hay suficiente flexibilidad para representar otros muchos géneros, como el de "Capa y Espada", humor negro futurista, piratas, espionaje, etc.
Y si no se encuentra en el mercado lo que uno quiere, siempre puede escribir uno la ambientación que le gustaría leer. Así, han surgido juegos hechos por aficionados, algunos de gran calidad, cuyos reglamentos y ambientaciones se encuentran disponibles en Internet, muchas veces de forma gratuita.

¿A qué se debe la mala fama que tienen los juegos de rol?
Desde luego la causa principal es un desconocimiento generalizado por parte tanto de la sociedad como de los medios de comunicación. El que sabe lo que son los juegos de rol ni se cuestiona esa mala imagen.
Dicho desconocimiento posiblemente sea debido a dos factores. Por una parte está la tendencia de los medios de comunicación y las autoridades a achacar al rol cualquier delito difícilmente explicable (y eso es un efecto retroalimentado, el pez que se muerde la cola).
Por otra parte, los jugadores de rol tienen una fama de secretismo y de ir a lo suyo. Esta fama es bastante injustificada dado que hay muchas asociaciones de jugadores de rol que organizan jornadas promocionales públicas y también se organizan gran cantidad de eventos autonómicos, regionales y estatales de este tipo.
La fama de los juegos de rol cambiaría si muchos padres acompañaran a sus hijos a estos eventos o a los programas municipales de ocio nocturno que fomentan los juegos de rol y vieran cómo se juega una partida en realidad.

¿Los juegos de rol enganchan?
Ni más ni menos que una buena película o un buen libro, pues como ocio que son es normal que los mejores juegos y los que más éxito tengan se juzguen como los más interesantes y más apetezca jugar a ellos. Es algo normal: los libros que más se venden no son los más aburridos sino los más interesantes, aquellos que mantienen el interés hasta la última página.
Por ello, como con la lectura o con cualquier hobby, es cuestión de dedicar a ello solamente una parte de nuestro tiempo de ocio, recordando que tenemos una serie de obligaciones (estudios, trabajo) y relaciones sociales (familia, amigos, etc.) que están antes.

Vale que los juegos de rol "normales" sean inofensivos pero... ¿no podría ocurrir que en malas manos sean peligrosos?
Jugar a rol es estar con amigos, comunicarse, ser creativo y compartir lo que se crea con los demás. Esto no puede volver loco a nadie.

¿Y si un jugador de rol se vuelve loco?
Pues entonces las causas de su desequilibrio serian otras, porque ¿cómo puede ser peligroso un juego? Única y exclusivamente por motivos ajenos al mismo.
¿Puede ser peligrosa una representación de Cyrano de Bergerac? Si el actor principal se vuelve loco y se lía a estocadas con el público, si. ¿La culpa es entonces del teatro o el actor se habría vuelto loco de todos modos?
De hecho, el Estudio del Colegio de Psicólogos de Madrid indica que el desarrollo social y cognitivo de los jóvenes que juegan al rol es "idéntico al de los que no lo hacen".


La cantidad de preguntas que pueden surgir acerca de los juegos de rol y su entorno pero con las anteriores queda sobradamente explicado a que nos referimos.
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